¿Cómo salvar a los gorilas?

Desde que muchas personas se dieron cuenta de que el número de gorilas en estado salvaje disminuía más y más, se percataron del grave problema en el que ya estaban. En la actualidad, el gorila oriental se encuentra en peligro de extinción, mientras que el gorila occidental está en peligro crítico. Esto significa que ninguna especie está a salvo, que no hay tiempo que perder y que si no se implementan estrategias para revertir la situación hasta cierto punto, el planeta podría contar a los gorilas como animales extintos.

El lado positivo es que aún es posible lograr que las poblaciones aumenten. Para ello, es necesario atacar las mayores amenazas de los gorilas: la caza furtiva, la pérdida/degradación de hábitat, las enfermedades infecciosas y la incidencia de conflictos armados en las zonas donde viven.

Ocho países de África restringen la caza y la captura de gorilas.

No es sencillo, es cierto. A pesar de las medidas implementadas en pro de su conservación, los gorilas siguen clasificados como animales en peligro de extinción y sus poblaciones siguen reduciéndose. Sin embargo, vale la pena conocer las estrategias que muchas organizaciones gubernamentales, no gubernamentales, instituciones, grupos ambientalistas, etcétera, han creado para: a) resguardarlos del peligro, b) conservar e incrementar las poblaciones actuales y c) asegurar su permanencia futura en el planeta.

En primer lugar, los gorilas están protegidos por la ley ahí en donde viven. 8 países de África restringen la caza y la captura, y existen tratados internacionales que las controlan en todos los hábitats donde se encuentran. La CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres), un tratado internacional, incluye a los gorilas en su Apéndice I, el mismo en donde se colocan todas las especies que están en peligro de extinción y que su comercio está prohibido salvo en casos excepcionales.

Muchas de las organizaciones enfocadas en la conservación de los gorilas realizan diversas actividades prácticas y de concienciación. El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), por ejemplo, hace seguimiento de las poblaciones: monitorizan a los individuos para saber si han disminuido, si han aumentado, si han desaparecido, etcétera. Esto es muy importante, ya que ofrece un panorama general de la situación de una población determinada y facilita la toma de decisiones. En caso de que los expertos encontraran que en una zona han muerto muchos gorilas, podrían empezar a investigar la causa y después contrarrestarla.

La preservación de su hábitat es un elemento clave para su conservación.

Por otra parte, la preservación de su hábitat es un elemento clave para su conservación. La pérdida, degradación y reducción de hábitat impide que los gorilas encuentren alimento y refugio, y en consecuencia, los convierte en blancos fáciles de localizar por los cazadores. Algunos gobiernos y organizaciones han ofrecido o enseñado a los pobladores africanos algunas alternativas sostenibles de agricultura, ganadería u otras actividades económicas, para evitar la tala inmoderada y la erosión del suelo.

Sustainable Forest Management (Gestión Forestal Sostenible) es una de esas opciones. Se trata de un incentivo económico a través del cual se intenta usar los recursos de los bosques de forma que se evite la sobreexplotación y se restituya lo que se usó. De manera similar, el ecoturismo, gestionado responsablemente, puede generar ingresos para los pobladores locales y al mismo tiempo funcionar como una estrategia de educación.

En este sentido, la educación es un punto esencial. Educar y concientizar a las personas (¡y no solamente de África!), acerca de la importancia de los gorilas y de su conservación, así como de sus características verdaderas, puede tener efectos impresionantes sobre el número de primates en la tierra. Esto puede lograrse a través de campañas de concientización o de proyectos específicos que aborden la problemática. A partir del conocimiento, cualquier persona puede comprender qué acciones hacen daño a los gorilas, de qué modo lo hacen y cómo evitarlas.

Restituir las poblaciones no es fácil. Pero la suma de esfuerzos es vital para lograrlo. Quizá no mañana, pero sí lo más pronto posible.