Fotografía de: Azurfrog.

Gorilla beringei beringei

El gorila de montaña, famoso tras las investigaciones de la recordada primatóloga Dian Fossey, es uno de los primates más amenazados del mundo. La palabra “beringei” de su nombre científico se debe al nombre del capitán Friedrich von Robert Beringe, un hombre que en 1902 disparó a dos primates hasta entonces prácticamente desconocidos, que correspondían a gorilas de montaña.

Orden: Primates
Familia: Hominidae
Género: Gorilla
Especie: Gorilla beringei

Descripción

El gorila de montaña difiere un poco del gorila oriental de planicie o de Grauer (Gorilla beringei graueri) debido al hábitat en donde vive. Su piel es más gruesa y su pelaje, oscuro e inexistente justo en el rostro, las manos, los pies y las orejas, es ligeramente más largo y denso para protegerlo de las temperaturas bajas. Sin embargo, el pelo de su espalda es corto en comparación con el del resto de su cuerpo. Los machos desarrollan una capa de pelaje gris plateado en la espalda y parte de los muslos, pero no todos llegan a convertirse en líder de su grupo, muchas veces llamado simplemente macho “espalda plateada”.

Su cuerpo fornido, su abdomen ancho y redondeado, sus brazos largos (pero menos que los de Gorilla beringei graueri), su pecho estrecho y su cráneo alargado lo identifican ante otros primates. Tiene un cerebro grande respecto a su cuerpo, fuertes mandíbulas y 32 dientes adaptados a una dieta herbívora. Sus intestinos son largos para digerir adecuadamente el follaje, y he ahí el por qué de su abdomen pronunciado. Camina apoyando los nudillos de las manos, pero puede erguirse sobre sus patas durante breves momentos y caminar así a lo largo de hasta 6 metros.

Tiene un tamaño menor al del gorila oriental de planicie. Un macho adulto, en posición vertical, registra un promedio de 1.50 metros de altura y 195 kilos de peso, pero la hembra normalmente mide 1.30 metros de altura y pesa unos 100 kilogramos.  De acuerdo con esto, la subespecie muestra dimorfismo sexual, el cual no es muy notorio a simple vista.

Distribución y hábitat

El gorila de montaña se distribuye en el centro de África, a través de Uganda, Ruanda y República Democrática del Congo. Sus poblaciones están presentes sobre todo en las montañas Virunga y en la selva montana de la falla Albertina, incluidos el Parque nacional de la Selva Impenetrable de Bwindi, el Parque nacional del Gorila de Mgahinga, el Parque nacional Virunga y el Parque nacional de los Volcanes.

Sus hábitats, generalmente densos bosques tropicales montañosos, pueden encontrarse a alturas de hasta 4,300 metros, por lo que a menudo están cubiertos de niebla. Muchos se concentran en las laderas fértiles de los volcanes Karisimbi, Bisoke y Mikeno.

Se estima que solo quedan unos 300 individuos maduros en estado salvaje.

Alimentación

Es principalmente herbívoro, tal como los otros tipos de gorila. En su dieta caben las hojas, las frutas, las raíces, la corteza de árboles, las flores, los tallos y los brotes, y ocasionalmente pequeños invertebrados, particularmente insectos minúsculos como las hormigas, las larvas y los caracoles. Se calcula que puede comer una variedad de 142 tipos de plantas, pero solo unos 3 tipos de frutas. Esto se debe a que la zona donde vive es muy escasa en árboles frutales; por lo tanto, un 86 por ciento de su dieta está dominada por hojas, tallos y brotes.

Tiene un gran apetito. Las hembras adultas pueden ingerir en un día unos 18 kilogramos de alimento, pero los machos las superan por mucho: son capaces de comer más de 30 kilos en un solo día. Rara vez beben agua, pues se mantienen hidratados gracias al líquido que contienen sus alimentos de origen vegetal.

Comportamiento

El gorila de montaña es un animal pacífico y social cuya estructura se basa en grupos familiares compuestos por un macho dominante (el macho “espalda plateada”), un macho adulto subordinado, varias hembras sexualmente maduras y sus crías. En algunos casos existen dos machos líderes. El grupo tiende a vivir en una misma área que otros grupos, pero cada uno tiene su propio líder. Este es responsable de la unión y la seguridad, y si es necesario, de luchar contra cualquier intruso.

La relación entre las hembras no es muy unida. Se preocupan por cuidar a sus propias crías y a mantenerse cerca del macho dominante para que este pueda defenderlas en cualquier situación de peligro y asegurar la supervivencia de su descendencia. Por ejemplo, cuando una madre muere es el macho “espalda plateada” el que toma el papel de “madre” y cuida devotamente a la cría recientemente huérfana.

Ambos sexos construyen nidos para dormir y descansar mientras no están viajando. Las crías duermen con su madre durante sus primeros años de vida. A diferencia de las demás subespecies, esta pasa menos tiempo sobre los árboles.

Reproducción

Gorilla beringei beringei es polígamo. La hembra alcanza la madurez sexual antes que el macho, y una vez que esto ocurre, puede aparearse durante todo el año. El problema es que es fértil solamente 1-2 días al mes, por lo que la tasa de natalidad es muy baja. Cuando una hembra queda embarazada espera alrededor de 8.5 meses, lo que constituye el período de gestación.

Por lo regular nace solo una cría por parto, con un peso de unos 2 kilogramos. El pequeño se alimenta de leche materna y se transporta en la espalda o el vientre de su madre. Se entretiene y aprende a través del juego con ella o con otras crías, pero al alcanzar la madurez sexual debe salir de su grupo para buscar o fijarse en otro. Muy pocos gorilas permanecen en su grupo natal; si lo hacen, debe ser con el consentimiento del macho dominante.

Amenazas y conservación

El gorila de montaña se encuentra críticamente amenazado (CR).

Por desgracia, el gorila de montaña se encuentra críticamente amenazado (Critically Endangered, CR), catalogado así en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Se estima que solo quedan unos 300 individuos maduros en estado salvaje, lo cual es resultado de factores como la caza furtiva, la inestabilidad política y las guerras en los países donde vive, la pérdida de hábitat y las enfermedades transmitidas por los seres humanos, entre otros.

Ya Dian Fossey realizó significativos esfuerzos de conservación para esta subespecie en peligro, los cuales aún tienen continuidad. Muchas otras organizaciones están preocupadas por el futuro incierto de los gorilas y han implementado proyectos educativos y de concienciación. Uno de los más importantes esfuerzos proviene de la African Wildlife Foundation, Fauna & Flora International y la WWF, que en 1991 crearon el Programa de Conservación de los Gorilas (International Gorilla Conservation Program), y actualmente trabajan para gestionar el hábitat de estos primates.