Por su parecido genético y considerable semejanza anatómica con los seres humanos, los grandes simios han sido objeto de escrutinio en su hábitat natural y en ambientes cerrados. Existen algunos casos de gorilas mantenidos en cautiverio con diversos propósitos: para ser objeto de investigación científica, para entretener a las personas, para salvaguardar su vida, entre otros.

La historia de los gorilas en cautiverio no es tan larga, puesto que estos primates no fueron tan conocidos antes del siglo XVIII. No se tiene constancia sobre el primer gorila que se desarrolló mantenido por los seres humanos, pero se sabe que en 1855 se exhibió fuera de África un gorila al que se hizo pasar por un chimpancé. En Norteamérica, el primer gorila fue una cría llevada a Boston, Estados Unidos, pero murió en 1857 después de 5 días en la ciudad.

El zoológico del Bronx fue el primero en exhibir a un gorila, a principios del siglo XX.

El zoológico del Bronx fue el primero en exhibir a un gorila, a principios del siglo XX. Con el paso del tiempo, más zoológicos alrededor del mundo tuvieron sus propios gorilas y a la par de la incursión de estos en películas, series y dibujos animados, su popularidad aumentó y las personas se interesaron un poco más en ellos. Hasta el momento, varios zoológicos de renombre no tienen uno, sino varios gorilas, e incluso se han implementado programas para su cría en cautiverio.

La cría en cautiverio, según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) es un proceso enfocado en criar animales en sitios cerrados y en condiciones controladas por los seres humanos. Hay quienes realizan esto con fines comerciales (para vender las crías y obtener ganancias con ello), para propósitos de investigación y para aumentar el número de individuos de una especie amenazada. La WWF solo considera este caso como un último recurso para salvaguardar especies, y de hecho, se ha realizado en gorilas occidentales de llanura.

Una pequeña cantidad de gorilas se mantiene como mascota en domicilios particulares o como parte de colecciones privadas. Sin embargo, los gorilas que caen en manos de personas no preparadas para su cuidado, a menudo fueron capturados por cazadores furtivos, lo que constituye una de las amenazas para las especies. Los bebés de gorila son curiosos y suelen despertar ternura, pero al crecer sus necesidades aumentan y su mantenimiento también. No es fácil satisfacer sus demandas de alimento, espacio, reproducción, etcétera, ¡recuerda que son los primates más grandes del mundo!

Por otro lado, algunos laboratorios o centros de investigación científica han usado gorilas en estudios específicos, aunque su uso no está tan extendido como el de los monos o los chimpancés. Los experimentos invasivos o que producen sufrimiento están prohibidos en algunos países del mundo, pero en algunos se aceptan los estudios sobre comportamiento y cognición de los gorilas. Uno de los más famosos abordó las capacidades de Koko, una gorila occidental de llanura a la que Francine Patterson comenzó a investigar en la década de 1970 como parte de su doctorado, en Estados Unidos. Koko aprendió una forma de la lengua de signos americana.

Efectos de una vida en cautiverio

Los gorilas están en peligro de extinción. De acuerdo con la Asociación Mundial de Zoos y Acuarios (WAZA), los zoológicos son excelentes centros en donde se informa a la gente sobre el mundo natural y la necesidad de su conservación. Se dice también que las especies viven más años en cautiverio, puesto que no carecen de alimentos y sí de depredadores. Pero como puedes imaginar, no todos están conformes con estos argumentos.

Muchos gorilas cautivos presentan obesidad ya que se les puede ofrecer mayor cantidad de carne y otros alimentos.

La vida de un gorila en instalaciones controladas no es ideal, claro está, porque no son animales de compañía. Muchos gorilas cautivos, incluida Koko, presentan obesidad ya que se les puede ofrecer mayor cantidad de carne y de otros alimentos. Ciertas subespecies se han adaptado a requerimientos específicos. Se cree que la alimentación de los gorilas de montaña, basada casi exclusivamente en follaje, es una de las causas por las que no se les ha podido mantener con éxito en cautiverio. Los intentos en años pasados han terminado en gorilas enfermos o muertos. El 41 por ciento de las muertes de gorilas cautivos es consecuencia de enfermedades cardíacas.

Y luego están los dilemas éticos. Los grandes simios son criaturas muy inteligentes que poseen características semejantes a las de las personas. El Proyecto Gran Simio (GAP, por sus siglas en inglés) es una organización internacional que aboga por los derechos legales de los chimpancés (y bonobos), orangutanes y gorilas. Los involucrados en el proyecto argumentan que estos primates son seres que poseen capacidades sociales, emocionales y cognitivas muy desarrolladas, y que deberían tener tres ventajas básicas: derecho a la vida, la protección de su libertad individual y la prohibición de su tortura en cualquier caso.

En realidad, ningún animal debería ser objeto de tortura ni de maltrato de ningún tipo. El mantenimiento de los gorilas en cautiverio es un asunto que aún genera comentarios negativos y positivos, pero se están implementando esfuerzos de conservación para lograr que en un futuro todos los gorilas vivan en libertad.